Volviéndonos salvajes entre varias parejas en la playa de Matalascañas

Somos Eva y Kepa, una pareja de Bilbao cercanos a los 50 y amantes de la naturaleza y el deporte. Estamos de vacaciones y hemos decidido ir con la autocaravana a la zona de Huelva. Y Cádiz Despues de recorrer diversos lugares nos instalamos en el camping de la playa de Matalascañas. Un lugar familiar y muy recomendable que ya han restaurado después de un incendió que sufrió el año anterior. Es octubre y hace una temperatura deliciosa.

Al día siguiente, desayunamos con calma disfrutando de aire libre y decidimos preparar algo de comer para ir a disfrutar de la tranquilidad de la playa. Como apenas hay gente no separamos hacia la zona de la Cuesta de Maneli y dejamos nuestras toallas tras colocar la sombrilla y aplicarnos la protección solar. Como es fin de semana pero apenas hay gente dejamos la mochila a una pareja que había madrugado más, a no mucha distancia de nuestro campamento. Amablemente les pedimos si no les importa guardar nuestra mochila con los pocos objetos de valor que llevamos. Entablamos conversación y nos sorprenden por la cantidad de lugares que conocen incluso de nuestra tierra, son de Sevilla y parecen muy simpáticos. Ya sabéis hablamos del buen tiempo, del buen jantar y así disfrutamos de conversación y del placer de ver a Sonia en topless mientras Carlos desnudó no quitaba ojo a los pechos de Eva que la imitaba en su vestimenta. Carlos iba tan desnudó que no llevaba gafas de sol y alternaba su mirada entre su perro y el cuerpo de Eva. Mis miradas tras las gafas de sol no perdían ocasión de escanear a Sonia que con ese gracioso acento andaluz, mientras parecía que miraba a Carlos. Comenzamos un largo paseo en el que apenas nos cruzamos con nadie, solo algunos pescadores miraban a Eva con alegría. Al regresar a por nuestras pertenencias la conversación se alargó y generó ese estado de cordialidad y cercanía que se genera cuando estás con gente agradable. Las miradas se volvieron más descaradas y las sonrisas afloraron en nuestros rostros. Al llegar a nuestras toallas nos echamos una pequeña siesta y al despertar nos volvimos a dar bloqueador solar mutuamente mientras yo le recordaba a Eva lo pendiente que Carlos estaba de sus senos.

Al acariciar todo su cuerpo y masajear sus pechos sus pezones se pusieron como rocas y mi pene ya estaba bien tieso, así que nuestras manos comenzaron a acariciar mutuamente las piernas hasta llegar al destino más caliente. Ella se giró y apartando la tanga comencé a comer su vagina de postre, ella miraba fugazmente si Carlos nos miraba que aunque lejos, podía perfectamente intuir a qué juego estábamos jugando. Yo le recordaba las ganas que Carlos le tenía y lo que le gustaría estar allí con nosotros.

Ella se coloca frente a mi mientras nos masturbamos mutuamente alternando mis dedos adentro y afuera con frotamientos en su clítoris. Acariciaba mis huevos mientras me pajeaba con su experta mano derecha. Profundamente y hasta abajo casi al punto del principio del dolor. Movimientos rápidos y certeros que hacen que casi simultáneamente lleguemos al climax. Se corre sin ahogar un grito de placer mientras mi semen le salpica ampliamente. Vuelve a mirar hacia la playa y ya no hay duda que él nos ha visto.

Tras el rato de relax nos vamos a dar un chapuzón, el agua está divina y disfrutamos de las olas.

Al salir ahí está la pareja de nuevo y volvemos a charlar. La tensión sexual se puede cortar a cuchillo.

Sonia comenta el calor insoportable que pasa en su trabajo. Después de la charla cuando decide meterse al agua me dan ganas de seguirle pero no me decido. Carlos y yo seguimos desnudos y ellas continuan en topless. Las miradas de él hacia Eva son las de un leon que quiere devorar a la gacela. El se despide para meterse al agua y nosotros nos regresamos a las toallas. Al comenzar a caer el sol nos retiramos a la autocaravana.

Más tarde les vimos pasar en su coche pensado en que no habíamos intercambiado nuestro números de teléfono.

Si sois la pareja con la que coincidimos alli, nos gustaria que contacteseis con nosotros.