Se que no esta bien, pero no puedo evitar buscar a mi vecino viejito, el me hace gozar y tener los mejores orgasmos de mi vida

Hola amigos, soy Lucia que vuelvo a relatar otra aventura amorosa. Esta vez fue con mi vecino viejito, que lo tenía abandonado. Después que me rompieron la colita y la volví a estrenar con mi primo, viendo que ya era normal como estaba, fui de nuevo con él, por supuesto que no le dije nada. Fue una tarde donde hacía calor, estaba bastante húmedo, por eso me puse una mini, mi bombachita que solo tapaba mis labios finos, un buzo fino manga corta y sin sostén. así toque a su puerta y salió de inmediato.: “Lucia!!! Que linda sorpresa, pasa” –me dijo con los ojos llenos de lujuria, no bien pase me tomo de la cintura y metió una mano debajo de mi pollera y trato de meter su dedo en mi agujerito ya muy mojado. Cosa que hizo casi sin dificultad. Yo para ayudarlo me abrí de piernas y saqué mi culito hacia afuera ofreciéndome toda. ;”-hummm seguí tan puta como siempre”-dijo, pero no cedió en nada con el dedo, más bien si no me sostengo del respaldo de una silla me voltea. Me di vuelta y enrosqué mis brazos en su cuello introduciendo mi lengua en su boca sin dientes, adelantando mis caderas tratando de sentir su bulto que golpeaba mi cosita, por encima del vestido. Mojándome aún más. Me agarro de mis glúteos y me empujó hacia él, bajé mis manos y manoseé su pene por encima del pantalón, estaba lindo, duro, desafiante. Desabroche su cinto, baje su cierre y tire al suelo su pantalón junto al calzoncillo, saltando su pija, me agache y me la metí integra en mi boca, necesitaba del cariño y de la verga de mi macho viejito. Un gran suspiro salió de su boca, me tomo de la nuca y empujaba su pija. Cuando noté que se estaba por acabar la saque y rápidamente me despoje de mi ropa, lo tome de la mano y lo lleve a la cama, allí me arrodille en ella, sacando mi culito y dejándolo a su disposición, noto de inmediato la “indirecta”, ya estaba lubricada, puso la cabeza de su pene en mi pocillito, me escupió pegando justo en el fruncido, aumentando con esto más mis deseos de ser penetrada, jugo un ratito, haciendo amague de meterla o pasándola por los bordes:-“métela por favor, la necesito” jadeaba yo, y no se hizo esperar, creo que no había dejado la frase cuando empujo, metiendo la mitad.”- ayyy que duele, suave por favor!!!!”- pero ya la tenía toda adentro, espero unos segundos para sentir como mi colita la recibía y luego comenzó a meter y sacar. Ya no era dolor lo que sentía sino placer y le pedía más me agarraba por los hombros y empujaba, luego me sostenía de las caderas y el vaivén de la pija en mi culo era hermoso. Hasta que me lleno de leche calentita, y su pene quedo flácido y salió de mi cuerpo, me acostó, abrió mis piernas y chupo mi concha súper húmeda, hasta que parecía que estaba orinando de tanta lechita que me salía. Quede tirada en la cama y el lamiendo todo mi cuerpo, hasta que me hizo acabar de nuevo. La verdad es que extrañaba a mi viejito. Cuando llegué a casa mi mama me estaba esperando:” -como fue todo?” me interrogo:” divino mami, como siempre” contesté y me dirigí al baño a limpiarme la leche que todavía tenía dentro de mi culo. Mi vecino me dijo que el fin de semana venidero venia su primo, y querían tenerme allí con ello, como tantas veces. Por supuesto que acepte la invitación, porque de solo pensar mi conchita comenzó a mojarse. Le conté esto a mi mama y me dijo que era una suertuda. En mi otra aventura que escriba les cuento como me fue. Besotes.