Las vacaciones que nunca se olvidaran, Anna se puso un traje de baño negro pequeño para encontrar con quien follar

Eran aproximadamente las 8:30 de la mañana, cuando Anna se colocó el traje de baño negro de dos piezas muy ceñido, que dejaba ver muy bien cada curva de su cuerpo.

– Hijo, ¿No quieres venir un rato a la piscina conmigo? Es muy relajante ahora que no hay gente- le preguntó Anna, con un tono maternal.

– No mamá, yo me quedo aquí-le respondió Eduardo con flojera.

– Está bien hijo, volveré en un una hora, lo que tarda tu padre en despertarse- le respondió mientras salía por la puerta e iba hacia la piscina del camping, que estaba a escasos 100 metros de la mobil-home que ocupaban. Edu se quedó pensativo viéndola marchar

-¿cómo es que mi madre está tan buena?- se preguntaba a si mismo, mientras la veía caminar hacia la piscina desde la ventana de su habitación.

A Edu no le ha gustado nunca ir a la piscina por las mañanas, porque hace mucho frío y el agua está helada a esa hora del día, y a su padre tampoco, él prefiere “perrear” hasta el mediodía, y

más durante las vacaciones.

Pero a Anna le gusta relajase en la piscina por lasmañanas, porque casi no hay gente y puede leer y descansar tranquilamente en las hamacas.

Mientras Edu, seguía observando a su madre alejarse hacia la piscina contoneando sus esbeltas caderas, cubiertas por un pareo estampado

y su bolsa de rafia colgando de su hombro

izquierdo.

Como siempre, desde que llegaron al camping, Anna se sienta en un lado de la piscina, una zona menos concurrida, en una de las tumbonas reclinables. Se acomoda, y se pone a leer el libro “PIDEMELO” de Eva Rey, que se compró en el kiosko de la playa y que lleva en la bolsa de rafia.

Edu, viendo a su madre tan sexy, decide seguirla sin llamarla. Como queriendo espiarla, observarla en la distancia, evitando que ella se percate de su presencia. No lleva malicia, solo

tiene curiosidad, su adolescencia y sus excitadas hormonas son difíciles de controlar. Y como todas las mañanas, y esta no ha sido una excepción, se ha levantado con una tremenda erección.

Pasan varios minutos, y tal como había predicho Anna, como es muy temprano no hay nadie en la piscina, solo Anna y su libro. Y Edu, que escondido entre las plantas que bordean la piscina se sitúa en otra tumbona oculto de la posible mirada de du madre.

De pronto un joven de aproximadamente 18 o 19 años de edad, con aspecto de no ser español y con un físico bastante trabajado, llega a la piscina hablando por su móbil.

Edu observa como éste joven se ésta comiendo con lamirada a su madre, e instintivamente se toca su paquete descaradamente, mientras habla y observa a Anna alejado unos metros.

Anna, que se encuentra absorta leyendo su libro, ni siquiera se da cuenta de que ese cerdo se está masajeando el bulto observándola descaradamente.

El joven, termina su conversación, y comienza a sobarse su bulto ahora con más descaro mientras observa a Anna. Edu no sabe muy bien que hacer, duda en presentarse ante su madre, objetando que al final ha decidido acompañarla, o esperar a ver qué coño hace ese tipo. Pero su afán de voyeur puede más y sigue al acecho esperando los acontecimientos.

Aquel joven se acerca a Anna y se pone a charlar con ella. Y aprovechando que ambos están distraídos, rápida y sigilosamente Edu se esconde detrás de unos arbustos cercanos, desde los cuáles puede ver y escuchar perfectamente todo lo que está pasando.

– Disculpe, mi nombre es Maximilien, lo siento mucho madame, es que usted está buenísima y yo no podía desaprovechar la oportunidad de conocerla y parler…hablar con usted un temps…momento

– le dijo aquel joven, efectivamente con un acento marcadamente francés.

– Jajajaja, me halagas, pero pierdes tu tiempo, ¡yo podría ser tu madre!, además vengo con mi esposo y mi hijo, ….porque mejor no vas a conocer a alguna chica de tu edad- le responde al muchacho francés, amablemente.

– Si, bueno …..puedes llamarme Max.

– Bueno, encantado de conocerte Max, yo soy Anna. – y Anna aparta su vista retomando de nuevo la lectura interrumpida.

– No, espera quiero proponerte algo…. – le dice Max

-Gracias cielo, pero creo que deberías irte, no me interesa….de verdad

– Es que a mí me gustan las Milf’s “bombasse” como usted señora, siempre se hacen del rogar, pero son las más cachondas y “salopes” de todas …..jajaja

– le responde el gabacho con descaro y sin ninguna clase de respeto hacia ella.

Anna sabía perfectamente que significaban sus palabras, había estudiado francés en el colegio, y sus muchos años yendo a veranear con sus padres de camping habían fortalecido sus

conocimientos básicos en algún que otro idioma. Pero las palabras obscenas, las conocía porque era adicta a las páginas porno de internet y se había familiarizado con ellas.

– !Oye me estás ofendiendo! ,…. por favor vete de aquí y déjame leer tranquila- le respondió la madre de Edu con un tono amable y un tanto severo a la vez.

– Madame ¡aquí no hay nadie! Ni su esposo, ni su hijo, se tienen porqué enterar …solo le pido sexo señora !!! ….me la voy a follar tan duro que me va a terminar rogando me la siga follando todos los días, seguro que nunca ha probado una buena polla francesa y joven como la mía- le dijo aquel joven aún con más descaro, de una forma directa y sin respetarla, la trataba como a una zorra de la calle, y para Edu era como un conflicto personal, se sentía ofendido y a la vez excitado al ver la escena.

– Mira muchacho, es la última vez que te pido amablemente que me dejes en paz, a la próxima obscenidad que me digas, me levanto de aquí y llamo a un vigilante del camping para que te eche – le responde Anna al gabacho severamente, con un tono de voz fuerte.

– Señora, deje de hacerse la dura, a usted se le nota a gritos que le hace falta una buena follada, y sé muy bien que se muere de ganas de que me la folle bien “forte”- le responde el francés, subiendo el tono de voz.

Descaradamente y sin aviso, Max se desabrocha la parte frontal de la bermudas frente a la madre de Edu, dejando su polla al aire. Un pene de muy buen tamaño, “morcilloso” y con una

marcada vena que iba desde la base hasta la punta, con la piel cubriendo por completo su prepucio a pesar que parecía estar semi empalmado.

La madre de Edu se queda mirando sorprendida el trozo de carne de aquel joven, como hipnotizada, sin soltar una sola palabra, tan solo queda perpleja mirando aquella polla.

A Edu le ocurre lo mismo, pues la suya no es ni por asomo la mitad de grande. Aunque no la tiene pequeña para su edad, pues solo tiene 15 años y aún está experimentando su cambio hormonal, normal en todo adolescente. Pero la cosa

es que, ver esa polla a escasos centímetros del rostro de su madre le hace hervir la sangre.

-¿Qué te pasa “salope”, nunca habías visto una polla cómo está?- le dice el gabacho, con prepotencia mientras mueve su polla con el dedo de lado a lado y acerca su polla peligrosamente hacia la cara de Anna, que sigue en trance viendo aquel trozo de carne.

– Vamos madame, chúpame la polla y dejarte de tonterías…te va a gustar- le dice Max, mientras escondido, Edu observa todo con detalle.

Anna observa la polla muy de cerca sin emitir una sola palabra.

– !!! Qué….. qué crees que estas ……. haciendo ¡¡¡ , cerdo degenerado, voy ….voy a llamar al vigilante …..

……¡¡¡ voy a gritar!!!…. ¡¡¡ lárgate de aquí!!!- dice la madre de Edu, con un tono muy

nervioso y con la respiración entrecortada, sin dejar de mirar la polla de aquel joven que cada vez se acercaba más y ya estaba a escasos centímetros de su boca.

Anna se hace a un lado y se levanta de golpe de la tumbona, sin embargo antes de que ella pudiera reaccionar, Max la toma por el culo descaradamente y comienza a besarla con pasión.

La madre de Edu, intenta oponer resistencia, pero el francés no la suelta y continúa comiéndole la boca y manoseándole el culo a su antojo. Mientras Anna siente el grosor y

dureza de aquel miembro pegado a la piel de su vientre.

Sigue el forcejeo, pero de pronto Edu observa que su madre deja de oponer resistencia alguna, de hecho en ese momento Anna abraza con sus dos manos al joven y comienza a cooperar en aquel beso, acercando su maduro pero hermoso cuerpo hacia el de él y entregándose por completo a aquel momento.

Continua aquel beso lleno de tensión sexual, la polla del muchacho cada vez crece más y se empina como una cobra majestuosa.

El gabacho sigue manoseando cada rincón del cuerpo de la madre y Anna está cada vez más suelta, más cachonda que nunca y Edu jamás se había imaginado que su madre fuera capaz de algo así. Edu no puede moverse, no puede entender cómo es que eso está sucediendo, se

queda inmóvil, conmocionado, escondido, mirando desde los arbustos como aquel joven que tan solo es unos cuantos años mayor que él, se come a besos a su madre. Y le restriega su polla por el vientre.

El muy cerdo comienza a besar el cuello de Anna y deja de manosearle el culo para comenzar ahora, a masajear la intimidad de la madre. Mete su mano bajo la tela del bikini, y continua besándola en el cuello. La madre de Edu cierra los ojos y emite pequeños gemidos, mientras se muerde el labio inferior. Cosa que provoca un escalofrío y una mayor erección en Edu.

Luego la muy puta, si, la madre de Edu, baja su mano hasta la polla erecta del joven y comienza a hacerle una paja, mientras el chico francés ahora le come las tetas y le soba todo el coño a Anna.

-aaay…. Muchacho…que cabrón, nunca me habían comido las tetas así…!!! Joder ¡¡¡, hace mucho que no me ponía tan cachonda, y que buen pedazo de polla tienes – le dice Anna excitadísima al oído, entre gemidos.

– Estás muy mojada zorra, ya sabía que usted era una perra cachonda, ahorra porque no te callas un poco y me chupas la polla como una buena puta- le dice apartándola de él y agarrándola por los hombros. La madre de Edu obedece sin rechistar, mientras el muchacho va

hablando en francés con un tono más calmado.

Luego toma de la cabeza a la mamá de Edu y hace que se hinque ante él con fuerza para que le coma la polla. Anna queda arrodillada con la boca a escasos centímetros de la polla del chico y le mira a los ojos. Un destello de lucidez, hace que recapacite por un instante su comportamiento.

– Espera cabrón, esto está llegando muy lejos, estamos en la piscina del camping, alguien puede vernos, puede venir mi esposo o mi hijo- le dice Anna con la voz entrecortada, mirando a esos ojos azules de Max, como pidiéndole permiso para levantarse.

-¡Cállate y chúpame la polla zorra! me importa una merde si tu esposo o tu hijo nos ven, así el maricón de tu marido aprende como es que se tiene de follarr a una puta cachonda como tú, y así tu hijo se dará cuenta de lo guarra y puta que es su madre.

El muchacho tomo a la mamá de Edu por la nuca, con nerviosismo,estaba deseando sentir esos labios acariciar su gorda picha.

-Ahora chúpame bien la polla para que te pueda follar como debe de ser- le dice a mamá Anna, enérgicamente.

Anna se mete la polla del chico en su preciosa boca, a esa boca con la que día sí, día también besa a su hijo y a su padre a todas horas, y comienza a comerse la polla del joven gabacho con esmero.

Anna logra meterse casi la mitad de la polla del muchacho en su boca, pero no puede metérsela toda, porque esa polla es muy grande para la boca de la mamá de Edu. Sus mejillas hinchadas hacen intuir el vaivén de su lengua por todo el prepucio del chico. Hurgando entre el capullo y la suave y delicada piel.

– Buuuffff…. pero que bien la chupas puta, porr eso me encantan las maduritas españolas como tú, siempre son las más cachondas y las más putas, pues sus maridos ya no pueden satisfacerlas como debe de ser, como me gusta veranear en España…Anna êtes une vraie salope – le dice el asqueroso chaval a la madre de Edu, aunque Edu no alcanza a comprender

esas palabras en francés.

– Pero no te prreocupes madame, que yo te voy a dejar todos tu agujeros bien abiertos y bien follados, nunca vas a olvidar estas vacaciones- añade el muy cerdo.

Edu no puede evitar sacar su Smartphone y grabar a su madre en video, esa escena le va a reportar muchas noches de tremendas pajas.

– Gluuuupg …… Gluuupg …. Gluuuupg- emite su madre cada vez que Max mete y saca la gorda polla de su boca. Edu observa como la papada de su madre se dilata para acoger en su traquea semejante tranca. Anna siente arcadas cada vez que el capullo de esa polla golpea contra su epíglitis, pero en cuanto vence la laringe y se mete en su esófago, Max la mantiene cogida por la nuca para que no se escape y hasta que no ve en los ojos de Anna que necesita respirar, no la suelta para que coja aire y vuelva a empezar otra vez.

Anna continúa tragándose la polla del joven como toda una puta experta durante varios minutos. Edu está alucinando con las imágenes que está tomando de su madre.

– Muy bien madura cachonda…menuda mamona eres, la mejor de todo el

camping…oohhhlala, ahora levántate, quítate el traje de baño y ponte de como una perrita sobre la hamaca, te voy a follar como debe de ser- le dice Max con total autoridad, sabiendo que ya no hay vuelta atrás y tiene a su perra sumisa dispuesta a realizar cualquier cosa que él le pida. Le levanta la grupa de forma brusca, echando su culo hacia atrás y empujando sus riñones hacia abajo, para que levante ese hermoso culo y se lo ofrezca en pompa.

La madre de Edu, sin emitir una sola queja, se levantó, se quitó las braguitas del bikini y quedo completamente desnuda de cintura para abajo, mientras el gabacho aprovechaba para magrearle las tetazas y sacárselas por encima de la parte superior del bikini.

Luego, muy obediente Anna se puso como el francés la ordenó. Anna quedo en la hamaca boca abajo, con las tetas colgando, unas hermosas peras, que quedaron a la vista de su hijo.

Esperando a que el muchacho comenzara la penetración.

– ¡Joderr …. Mmm…de cette chatte plus riche…. que estrechito lo tienes!!! , ¿entónces tu marrido la tiene muy pequeña verdad? ¡jejeje!, ¿parece que es la primera vez que le eres infiel a tu esposo ? …O eso, o es que no te usa como es debido… jajaja- le dice Max con sorna a la madre de Edu, mientras la penetra lentamente, delante de la mirada atónita del hijo.

– Sí es la primera vez que engaño a Joan….joder, cállate ya y fóllame cabrón, ¡!! Qué mi esposo o mi hijo pueden venir ¡!!

– le dice la Anna toda cachonda, al joven amante francés.

-No te preocupes preciosa, que yo me voy a encarrgar de volerla una verdadera puta, lo siento mucho por su hijo, porque a partir de ahora su madre se va convertir en una auténtica zorra

– Le dice el maldito gabacho a Anna, sin imaginar, que su hijo lo ésta escuchando y viendo todo.

Así pues comienza a follarse a la madurita mamá, y el mete y saca, empieza a adquirir consistencia de JODIENDA, en mayúsculas. El francés la está jodiendo bien jodida.

El cabronazo comenzó a embestirla, follándola y sujetándola por las caderas, Edu no se creía lo que estaba pasando. La piscina estaba vacía, pero aun así, su madre estaba completamente descontrolada suplicándole a Max que no parase, creo que Anna no hubiera dejado de follar aunque de repente la piscina se hubiera llenado de gente aplaudiendo y gritando su nombre.

“Ummm,aaahhhh….másss….dale…dale….

joder que pollaaaa….que rico…”, gemía ella con la boca abierta y cerrando los ojos.

Edu en esos momentos pensaba en tu pobre padre, durmiendo en la habitación del mobil-home a tan solo 100 metros de ahí, sin saber que su mujer estaba follando en la piscina con un chaval que podía ser su hermano mayor, o sea, el hi

jo de Anna, y al que había conocido hacia

menos de 20 minutos y además en un sitio público, donde cualquiera podía verlos. –

“…menuda guarra es mi madre”-pensaba el chico.

Max dejo de embestir a Anna y con su polla aún dentro de ella, la agarro del pelo. La puta de la madre de Edu, porque ahora ya se comportaba como una auténtica puta, echando en falta el movimiento de su amante, dijo:

“¿Que pasa?, ¿porque paras?”, menuda puta tenía Edu por madre, se había hecho

la digna unos minutos, pero ahora la muy guarra no solo follaba con un desconocido en la piscina sino que no estaba dispuesta a permitir que aquel chavaldejara de taladrarla ni un instante.

“Cerrrda, he pensado que tal vez tengas razon, aqui podrían pillarnos tu hijo, o tu corrnudo marido….o el vigilante”

“Olvídate de ellos ahora y fóllame, mi marido duerme hasta tarde y mi hijo tampoco va a venir, vamos sigue…no te pares cabrón”- le decía Anna vuelta hacia atrás y agarrándole la nalga derecha para que no escapase de su encierro.

Edu no se lo podía creer, era su propia madre la que quería seguir allí en medio, follando con aquel patán.

“Jajaja, está bien… pero tendrás que pedirlo con educación…dí…por favor, mi Señor”- le exigía agarrándola por su melena.

Aquel hijo de puta quería que su madre se rebajara a pedirle que la follara y para sorpresa de Edu, ella no dudo un instante.

“Follame, follame por favor mi Señor…..necesito esa polla, por Dios”

El chico le soltó el pelo y volvió a embestirla confuerza mientras se inclinaba hacia delante para amasar las tetas de esa zorra que Edu tenía de madre.

“Me gusta mucho follarrrte sabiendo que tu hijo y tu marido están en la aquí cerca,

jajaja….¿¿ en que bungalow estáis??”

– aaaahhh…..aaahhh….en…el…. 35 ¡¡¡¡

Agarrándola con rudeza de las tetas el chico taladraba a la mamá con fuerza, parecía que quisiera romperle el chocho a base de pollazos hasta que el muchacho se la sacó y se sentó en una de las otras tumbonas cercanas y le dijo a la madre de Edu, que aún seguía a cuatro patas.

“Ahora tu encima preciosa….vamos ven aquí”

Su madre no abrió la boca, se limitó a incorporarse, acercándose a la tumbona donde el amante de Anna le esperaba y se puso a horcajadas sobre él, con su mano derecha situó aquel pivote justo debajo de su coño y lentamente se fue sentando sobre él, hasta quedar completamente ensartada por la polla del “franchute”.

El muchacho agarro a la madre de Edu por sus caderas y comenzó a follarla nuevamente, su hijo no podía dejar de mirar aquello, no sabía qué hacer, por un lado quería irse de allí, despertar a su padre y que viera con sus propios ojos lo que estaba haciendo la puta de su esposa. Pero por otro lado no quería destruir a su familia, sin tener muy claro lo que debía hacer. Así que continuó allí clavado, inmóvil viendo como su madre subía y bajaba una y otra vez sobre la polla de aquel chaval. Y su propia polla botaba de excitación dentro de su bañador.

“Buen chochete joder, muy buen coño menuda zorra casada… eres tú, jajaja”

No sé cuánto tiempo había pasado, pero cada vez era más tarde y había más posibilidades de que los pillaran en la piscina y alguien viera aquel espectáculo dantesco, el francés también debió de tener el mismo pensamiento y le pidió a la

madre de Edu que se diera la vuelta para

mirar hacia la entrada del recinto y poder ver si alguien se acercaba.

Desde donde estaba Edu solo podía ver a su madre de espaldas y como el cipote del cabrón que se la estaba cepillando, entraba y salía del prieto coño de su madre, con un sonoro chapoteo de los flujos que el sexo de ella destilaba.

Anna estaba concentrada en mantener el acompasado movimiento de caderas mientras se echaba hacia adelante apoyando sus manos sobre las rodillas de su joven amante francés. El chico cogía de la cintura a su madre y la obligaba a moverse cada vez más rápido. Propinándole de vez en cuando alguna nalgada, y llamándola puta y zorra….salope du merde….guarra

española…y todo tipo de vocablos soeces.

En esa posición el chico continuo con la follada aumentando el ritmo y parando para que Anna cogiera el relevo con fuerzas renovadas, en determinado momento Edu se dio cuenta de que ella no apartaba la vista de la entrada del recinto de la piscina. Giró la cabeza y pudo ver a un chaval de una edad parecida a la suya que estaba en la entrada observando el

espectáculo, Edu no sabía cuánto tiempo llevaba ahí, porque bastante tenía con prestar atención a lo que su madre y aquel malnacido hacían sobre la tumbona.

Anna le miraba fijamente pero para sorpresa de Edu, no dejaba de cabalgar a Max, de hecho no solo ni se inmuto, sino que sonrió a aquel muchacho, aquella sonrisa de Anna fue como una invitación para aquel chico, que se bajó un poco el

bañador mostrando una polla que ya se

había puesto dura viendo el espectáculo y empezó a pajearse sin quitar ojo de la follada que le estaban dando a la madre de Edu.

Edu se quedó de piedra mirando a aquel chico, cuando vio que giraba su cabeza hacia él y sus miradas se cruzaron unos segundos, que a Edu se le hicieron eternos, es de suponer que no le

reconoció como al hijo de la puta que se estaban cepillando en la tumbona de la piscina mientras él se pajeaba y gravaba todo en el móbil.

Sino que más bien creyó que Edu era otro

voyeur como él, que observaba el espectáculo, así que volvió a centrarse en el show porno, sin dejar de meneársela ni dirigirle ninguna otra mirada al hijo de Anna. Por suerte para Edu, Anna no se percató de lo ocurrido en esos pocos segundos.

Cuando volvió a mirar hacia su madre vio que el Max se estaba incorporando y su madre estaba de rodillas, eso le hizo comprender que aquello estaba llegando a su fin. No sé sabe si el francés también se dio cuenta de que había un chaval mirándoles y pajeándose pero si acaso

se dio cuenta, tampoco le importo demasiado. Al igual que había ocurrido con la puta de su madre, que ni siquiera se paró a pensar en las consecuencias que podía tener que un tercero hubiera presenciado su infidelidad.

Desde la posición donde Edu se encontraba, no podía ver nada más que el culo y la espalda del gabacho que estaba frente a su madre, pero por la posición de rodillas de ella, no hacía falta tener mucha imaginación para saber lo que estaba ocurriendo. De todas formas por si

quedaba alguna duda Edu pudo escuchar al gabacho decir.

“Asiii, muy bien zorra, bebase toda la leche, es una bebida de primerra la mejor leche francesa que vas a probar jamás, jajaja”

Cuando Anna se incorporó su hijo pudo ver que seguía teniendo las gafas de sol sobre la frente y su cara estaba completamente limpia, por lo cual

dedujo que aquel cerdo se había corrido

directamente en la boca de su madre y la muy puta se lo había tragado todo.

El chaval de la entrada seguía meneándosela y no semovió al ver que la mujer recogía su bikini y desnuda como estaba, se aproximaba a la entrada donde el sé encontraba. Edu se ocultó cambiando de posición para evitar que su madre le viera al pasar, pensó en ir corriendo a la mobil-home antes de que ella llegase pero a esas alturas ya era imposible, sin que ella le viera.

Cuando desnuda como estaba paso por delante del chaval se detuvo y miro al chico, que había detenido su paja y seguía empalmado porque aún no se había corrido, entonces Anna le dijo:

“¿Hay alguien en los baños de ahí?”

Edu no entendía aquella pregunta, la situación era surrealista y la verdad es que el muchacho tampoco debía tener muy claro aquello ya que tardó algunos segundos en contestar.

“Esto… buenooo…si…la verdad es que…en esos de ahí casí nunca va nadie, están un poco apartados y a esta hora pues no creo…”

Edu aún flipó más, cuando su madre le dio la bolsa a aquel muchacho, le agarro de la polla y le dijo:

“Pues vamos y te ayudo a terminar, a fin de cuentas estas así por mi culpa”

Pude ver como se alejaban hacia los baños, la madre de Edu completamente desnuda, sobre sus sandalias con plataforma que estilizaban sus piernas, agarrando la polla de aquel adolescente para entrar en los aseos para hacer que se corriera.

Max tenía razón, menudo ojo había tenido al ver a Anna en la piscina, y en todo lo que le había dicho justo antes de follarla. La había convertido en una puta.

Poco después, Max que observaba a Anna unos metros detrás de ella, siguiéndola. Viendo cómo se metían en los aseos, también entró tras ellos. Edu ya no se atrevió a seguirlos y se fue a toda prisa a la habitación de su mobil-home a esperar el regreso de su mamá.

Pero mientras la esperaba, se iba a cascar una buena paja viendo las escenas que había grabado de su madre.

Anna