En un club swinger con Juan, teniendo sexo de intercambio

Había comenzado una relación con Juan, quién era todo lo que podía necesitar, un hombre confiado, trabajador, guapo, con una verga enorme y claro nos queríamos. Desde hace dos meses habíamos estado saliendo u el sexo seguía siendo genial. Juan me llevo a conocer los placeres del sexo anal, vaginal, oral a otro nivel que no sabía que podía existir. Mientras tanto mis dos mejores amigos estaban organizando su vida para irse a vivir juntos, al principio me sorprendí pero una vez que hable con Karlo supe que el iba en serio y estaba feliz. El tiempo había pasado rápidamente y un día llegando del trabajo Juan me invitó a cenar, durante la cena estuvimos hablando de muchas cosas entre ellas la idea de ir a un club swinger la idea me agradó y le dije que estaba dentro siempre y cuando el lugar me agradaría. Unas semanas después Juan me dijo que había encontrado el lugar perfecto.

Juan: sigue en pie lo de ir al club verdad?

Vero: claro saliendo de la oficina voy a casa a arreglarme, a qué hora pasas por mi?

Juan: 10 , te quiero nos vemos más tarde.

Cerré mi WhatsApp y me puse a trabajar, tenía mucho sin ver a Karlo así que cuando me dijo de ir a comer con el acepte además quería decirle de mi visita al club.

-vaya que puntual Ana- ahora me decía así según el por qué yo era Anastasia Steel y Juan era Gray por Christian Grey.

-jajajaja dime que era eso urgente que querías decirme- le pregunte el saco de su saco una cajita de terciopelo negro y la acerco a mi al abrirla vi un bonito anillo de oro blanco con un diamante hermoso.

-woooow Sofía va morirse, es hermoso- dije y el sonrió esa sonrisa que amaba que mostraba lo feliz que era

– gracias, la urgencia era eso y pedirte ser mi padrino- dijo y yo literalmente escupí mi soda,

-mierda lo siento – dije poniéndome de pie y tratando de limpiar la soda de su ropa sin querer roce su pantalón y al hacerlo su verga se puso algo dura.

-vero mejor deja eso- dijo su voz era sería y dura. Bien aquí un inter ( después de haber tenido sexo con Karlo jamás volvimos a hacerlo ni hablar de eso y jamás estuve otra vez tan cerca de su verga como hasta hoy) lo dejé y volví a mi lugar.

-bien vale seré tu padrino pero Sofía se va enojar- dije intentando cambiar y volver al tema anterior.

– me vale yo te tuve primero – dijo sonriendo, comimos el resto de nuestras comidas tranquilamente y después cada uno se fue a sud cosas.

Cuando llegue a mi apartamento, me metí a la ducha y empecé a prepararme para mí salida con Juan al final no pude contarle a Karlo de mis planes. Me deprime, me hidrate con mi crema favorita de cocoa, me peine mi pelo en curlys y me maquille, me puse un vestido de encaje negro a media pierna de cuello halter y sin espalda al ser sin espalda no llevaba sostén y solo tenía puesta un colotte negro de encaje Unos tacones negros de aguja y labios color vino. Cuando Juan me vio el ver su cara de deseo supe que me veía espectacular. En el coche Juan me preguntó si estaba nerviosa y le dije que si, empezó a platicar sobre cosas triviales como siempre lo hacía cuando intentábamos algo nuevo en el sexo ya que eso me ayudaba a calmar mis nervios. Cuando al fin llegamos el valet me abrió la puerta y pronto Juan estuvo a mi lado, en cuanto entramos al club me percate de dos cosas el olor a sexo y la decoración en negro, púrpura y rojo era aburmadora. Caminos y una amable chica nos llevó a nuestra mesa, ahí rápidamente nos explico las reglas del lugar y nos dejó un menú de servicios que ofrecian.

En el centro del salón había una pareja teniendo sexo y a nuestro alrededor había otras parejas mirando, grupos viendo la misma escena, una mujer tenía el pecho descubierto mientras los hombres que la aompañaban devoraban sus pechos los tres sin dejar de ver la escena que se desarrollaba en el escenario. Juan empezó a rozar su mano en mi pierna poco a poco la falda de mi vestido subía más y mi ropa interior se humedecía, Juan sonreía mientras tomaba una copa de champagne yo también. Le di un trago a la mía, después un mesero vino a nuestra mesa con dos copas de un vino rosado y nos dijo que eran departe de una pareja del fondo Juan volteo y sonrió en agradecimiento

-nos invitaron a un salón privado- dijo en mi oído – quieres ir?-

-si – dije estaba exictada y la idea me parecía estupenda. Juan llamo al mesero y le dijo nuestra respuesta para aquella pareja y nos pusimos de pie y caminamos a una de las habitaciones entramos en ella y Juan poniéndose detrás de mí subió la falda de mi vestido a la altura de mis caderas

-estas tan mojada- dijo metiendo un dedo dentro de mí coño. Uuuuhmm fue lo único que salió de mi. Un golpe en la puerta nos alertó y Juan recompuso mi vestido, en ese momento vi entrar una mujer de unos 40 años rubia bien cuidada y a un hombre de unos 50 años de pelo castaño, pocas canas, bien cuidado.

-Hola-, me llamo Esteban- dijo el hombre su voz era ronca y grave y su mano fuerte y grande. – Ella es Lucía mi mujer- dijo presentando a la mujer nos saludamos con dos besos y Juan les dio nuestros nombres.

-es su primera vez- dijo Esteban

-para Vero si, yo ya había venido antes – dijo mi novio.

-y dime Vero te ha gustado lo poco que haz visto?- me preguntó Lucía quién estaba sentada en las piernas de su marido mientras este le metía la mano por el escote de la blusa que llevaba puesta, la imagen era subrealista y viéndolos l s respondí que si. Juan estaba sentado de mí y nuevamente estaba jugando con mi piernas la falda estaba arriba y Esteban me miraba con deseo y fue cuando Lucía se puso de pie y camino hacia Juan y lo beso la crudeza del beso de ambos me excitó aún más y miré a Esteban que me hizo un gesto para ir con él y lo.hice en el momento en que estuve frente a él me beso y sus manos recorriendo mis piernas terminaron de levantar más la falda Demi vestido,

-hueles delicioso , cuando pasaron junto a nosotros antes te Oli perfecta combinación de chocolate y lujuria dijo mientras bajaba mi ropa interior y una de sus manos acariciaba mis labios, el subió una de mis piernas a el sillón y bajando su cuerpo se acomodó de tal forma que ahora estaba su boca en la entrada de mi vagina, con su lengua comenso a lamer las paredes de mis labios y mi clítoris con sus manos me sostenía era un placer el que sentía, que no tarde en venirme ayudando para no caerme bajo mi pierna y sin más me inque y abriendo su pantalón vi la verga más gorda,en mi vida me sabores y acerque mi boca a su glande el gimió y empecé a tomar su verga en mi boca el agarró mi pelo con su mano y a lo lejos escuchaba a Lucía gritando que Juan la follars más fuerte, cuando Esteban me pidió que parara lo hice y me dijo que lo cabalgara lo que hice, después de mucho cabalgar y muchas corridas me dijo que no aguantaba más y que se correría. Cai rendida en el y pude ver a mi novio partiéndose el culo a su esposa, quién gritaba como loca que le diera más fuerte Esteban reía y mientras lo hacía jugaba con mi ano sabía lo que estaba haciendo lo estaba dilatando así que decidí ayudarlo también y empezar a jalarle la verga, la cual empezó a pararse de nuevo cuando ya había metido bien su dedo me indico que me pusiera de pie y me llevo a la cama donde mi novio y su esposa seguía cogiendo, ahí me puso enfrente de ella y le dijo “besala” ella sonrió y me beso un beso tierno pude ver a Juan y su mirada en mi decía lo mucho que le exictada ver eso así que ahora era yo quien estaba besando a Lucía Esteban se acercó a mi oído y me dijo “ ahora te voy a follar el culo” mientras tu novio se corre dentro de mi mujer y empezó sin más ameterse dentro de mí no dolía era riquísima la sensación de su verga entendí en mi culo, podía sentirlo en eso Juan grito que se corría y vi como se desplomaba encima de una Lucía que estaba toda ida, Esteban entraba duro en mi y de pronto sentí una mano en mi coño era Lucía que estaba estimulando mi clítoris de repente Juan me cargó dejando espuesta mi vagina y Lucía estaba frente a ella mamandomela Juan quien también se había incorporado estaba jalandose la verga mientras miraba la escena de repente sentí un frio en mi coño y era por qué Lucía ya no estaba en su lugar estaba mi novio que apuntando su verga a mi coño me la metió, un gemido escapó de mi boca y de repente Esteban se tumbó en la cama dejandome boca arriba encima de él mientras Juan me cogía por el coño ambos se movían sincronizada mente y. De repente Lucía subiéndose en mi puso su coño a la altura de mi boca y dijo chuparme ahí estábamos todos envueltos cogiendonos, cuando Esteban empezó a gritar que pronto se correría Lucía me pidió chuparle más fuerte cosa que hice y al poco tiempo se corrió en mi boca, jamás había chupado a una mujer y ahora que lo había hecho me gustó Esteban se corrió y Juan no tardó en hacerlo, yo lo supe cuántas veces me había corrido pero fueron muchas. Cuando salieron de mi Esteban me ayudó a acomodarme en la cama y me dio un tierno beso en la frente, Juan se acomodó aún lado de mí y me beso, no supe cuando Lucía y Esteban salieron del cuarto ni como fue que desperté al día siguiente en la habitación de Juan, lo que si sé es que dos semanas después Juan me pidió matrimonio y yo acepte.