Compartí la habitación con mi prima y definitivamente fue lo mejor que me pudo haber pasado, empezamos a llevarnos mucho mejor

Para mi parecer la mayor de las dos no era un monumento ni mucho menos era de cuerpo robusto, pero tenía un gran morbo, además de dos enormes tetas (una 105 al menos), la mayor tenía mi edad 20 años, mientras la pequeña tenía 14 y era muy niña ni me fijaba en ella. El caso es que mi prima y yo compartiríamos cuarto cada uno en una cama individual, mientras que mi prima pequeña compartiría cama con sus padres por cuestión de espacio en la casa. 

Mi prima y yo siempre nos llevamos bien y nos contábamos algunas cosas personales sobre todo por la afinidad de la edad, aquella noche mí prima después de la ducha entro en el cuarto envuelta en una toalla yo estaba tumbado en la cama leyendo en el móvil cuando la vi aparecer, me miro y me pregunto: 

– ¿Primo te importa si me seco y me visto delante de tuya?-mirándome al pecho sin camiseta algo nerviosa. 

-No me importa prima, total he visto algunas chicas desnudas ya no me voy asustar-con tono de excitación. 

Acto seguido se quitó la toalla en la que estaba envuelta y se empezó a secar los pechos pasándola toalla por debajo de ellos, por los pezones y todo su contorno. Ya el móvil había desaparecido de mis manos yo sabía que era mi prima mi familia, pero aquello me estaba excitando y no sabía parar, así sin pensarlo mucho empecé a sobarme la polla por encima de la calzona mirando como se frotaba las tetas, como subió una pierna y luego otra y las recorrió secándolas haciendo hincapié en su coñito cuando llegaba secándose a las ingles, después se inclinó un poco y empezó a secar su enorme culo, ella meda como 1,70 y pesaría unos 97 kg , cuando sus manos empezaron a pasar aquella toalla entre sus nalgas, mi empalme era muchísimo más allá de evidente y mi sobeteo era ya una paja por encima de la ropa. Mentiría si dijera que nunca me hice una paja pensando en ella así que no lo pude remedia me levante de la cama la incline hacia la suya, ella puso las manos sobre el colchón, agarre sus nalgas tirando para separarlas y ver su ano y la entrada de su coño y acerque mi polla hasta poner la punta rozando su coño que estaba mojadisimo. Entonces de un golpe de cadera se la metí entera hasta que mis huevos golpearon en su pubis y la deje ahí entera metida sin moverme apretándome contra ella a lo que dijo: 

-Primo follame no te arrepientas dame fuerte que llevo mucho metiendo mis dedos en mi coño pensando que tengo dentro lo que me has metido-soltando un gemido y temblándole las piernas. 

No me pude contener aquellas palabras subieron de mis pies a mi nuca en forma de calor como una chispa recorre una mecha y como un animal empecé a follarme aquel coño y mirando el movimiento de aquel enorme culo con mis envestidas, ella gemía y me pedía que no parara. Cuando ella no podía soportar estar más de pie se tumbó mirando hacia arriba en su cama al ancho poniendo su culo en el filo del colchón. Cuando yo vi aquel coño y sus piernas para arriba me acerqué y agarre con mis dos manos su barriga mientras metía mi polla en ella y uno de sus pezones en mi boca y empecé a meter y sacar mu rabo. Cuando me cansé de lamer sus pezones me erguí para ver aquel espectáculo que era su coño abierto por el paso del grosor de mi polla entre sus labios vaginales, con aquella visión , sus tetas bailan con mis embestidas y sus gemidos no tarde en decirle que me corría y fue decirlo y la tuve que sacar y correrme encima de su coño. Ella sequia caliente por lo que limpié mi semen con unos pañuelos y me puse a lamer su coño mientras ella lubricaba y gemía como una cerda, entonces saque mi lengua de entre sus labios vaginales y metí mis dedos en forma de garfio presionando hacia arriba y moviendo la punta de mis dos dedos, cuando llevaba un minuto haciéndolo mi prima comenzó a tener espasmos y encogió las piernas mientras yo movía los dedos hasta que ella con un toque de agresividad saco mis dedos de su coño temblando como una gelatina. Yo me recoloque la ropa y ella se limpió, se vistió me morreo y antes de salir del cuarto me dijo: 

-Esto es solo el principio primo con ese pollón y esos dedos solo vas a follarme mientras estemos en el mismo sitio así que prepárate para el fin de semana. 

A lo que respondí: 

-Tranquila prima te van a doler las rodillas de mamar y ponerte a cuatro patas, pero queda entre los dos- Dije un poco nervioso.

Ella me afirmo con la cabeza y ni que decir que me la folle todo el finde semana. 

 

Espero que os haya gustado mi primer relato, iré subiendo más poco a poco de experiencias propia o de gente anónima que me las cuenta a través de un correo. 

Paz, calleoscura.